¿Como afecta la salud mental en el trabajo?
Principales riesgos y herramientas para mejorarla
¿Qué pasa con la salud mental?
Afortunadamente, en la última década se le ha dado un lugar más prioritario a la salud mental y todo lo que conlleva. Lo anterior dado a que a nivel mundial se han mostrado las consecuencias de su falta de cuidado en distintos ambientes, entre ellos destaca el laboral. Las condiciones de trabajo decentes llevan grandes beneficios a la salud de los trabajadores. Por el contrario, en los entornos laborales deficientes, donde hay lugar para la discriminación, la inseguridad, las cargas de trabajo excesivas, la desigualdad, entre otras prácticas, generan grandes riesgos para la salud mental de sus colaboradores.
Gracias a Grupo Gallup, pudimos conocer a través del “State of the Global Workplace 2023 Report”, que en el mundo el 44% de los empleados encuestados en 2022 dijeron que experimentaron mucho estrés en el trabajo el día anterior. Esta cifra, es igual a los resultados de su reporte el año previo, lo cual muestra que hay un nivel récord de elevación del estrés, el cual empezó cerca de hace una década (Roa, 2023).
A pesar de que ha crecido exponencialmente en la última década, hubo el mayor punto de crecimiento del estrés a nivel global, en 2020 con la pandemia del COVID-19, año en el cual hubo un gran número de despidos, cierre de fronteras y centros laborales. En el reporte correspondiente se observa cómo el 43% de los encuestados aseguraron entonces haber experimentado mucho estrés durante el día anterior, mientras que este porcentaje era del 38% en 2019 (Roa, 2023).
Otras cifras alarmantes, son aquellas del Instituto Nacional de la Salud Mental. En sus últimas investigaciones estimaron que “77% de los empleados experimentan síntomas de estrés que afectan su salud mental y 1 de cada 5 adultos experimenta alguna forma de trastorno de salud mental (Universo Welu, 2023)”.
Es necesario hablar más de este tema para luego minimizar el problema. El objetivo de este artículo es analizar las consecuencias del cuidado de la salud mental en el trabajo, y destacar posibles soluciones o herramientas para mejorar esta misma.
Riesgos para la salud mental en el trabajo
Principales Riesgos
Mencionamos anteriormente que hay riesgos para la salud mental de los empleados en entornos laborales deficientes, pero ¿Cuáles son estos riesgos?, Algunos de los factores más peligrosos que ponen en riesgo la salud mental de los trabajadores son las cargas de trabajo excesivas (dentro de lo que se encuentran los horarios excesivamente prolongados, antisociales o inflexibles), la violencia, y acoso u hostigamiento.
Por otro lado, existen riesgos menos fáciles de notar, mucho más cotidianos como lo son la falta de personal, la cultura institucional que permite los comportamientos negativos, la falta de control sobre el diseño o la carga del trabajo y promoción insuficiente o excesiva. Al igual podríamos agregar el apoyo limitado por parte de colegas o supervisión autoritaria, la remuneración inadecuada o escasa inversión en el desarrollo profesional, las funciones laborales poco definidas, y por últimos las demandas conflictivas para la conciliación de la vida familiar y laboral (Terapi, 2023).
¿Como afecta la productividad?
Todos estos riesgos que propician a afectar la salud mental de los empleados, hoy en día muy deteriorada, también llegan a tener consecuencias directas en un elemento fundamental para el rendimiento de las empresas: la productividad.
Para dimensionar la escala de las consecuencias, podemos mencionar que a nivel global “se estima que cada año se pierden 12.000 millones de días de trabajo debido a la depresión y la ansiedad, a un costo de US$ 1 billón por año en pérdida de productividad” (WHO, 2022).
Debido a esto, la productividad también se asocia al PNB (Producto Nacional Bruto) de cada país. Unas de las últimas investigaciones al respecto, realizadas en los países de Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá encontraron que los costos de las enfermedades mentales representan del 2% al 4% del PNB, y los costos indirectos, como la productividad perdida, son aún mayores y llegan hasta el 45% (Terapi, 2023).
Es claro entonces que la productividad es esencial para que una empresa (y a gran escala de un país) tenga éxito, en modo de operación y financiero, y la salud mental de los empleados representa un papel esencial en la mejora de la productividad. En el Reino Unido Deloitte realizó un estudio sobre las empresas que invierten en la salud mental de sus trabajadores. De acuerdo con este estudio las organizaciones que implementan medidas para proteger y promover la salud mental de los colaboradores logran un retorno de la inversión (ROI) seis veces mayor que aquellas que no lo hacen, debido a un mejor desempeño de los empleados (Terapi, 2023).
Por otro lado, existen riesgos menos fáciles de notar, mucho más cotidianos como lo son la falta de personal, la cultura institucional que permite los comportamientos negativos, la falta de control sobre el diseño o la carga del trabajo y promoción insuficiente o excesiva. Al igual podríamos agregar el apoyo limitado por parte de colegas o supervisión autoritaria, la remuneración inadecuada o escasa inversión en el desarrollo profesional, las funciones laborales poco definidas, y por últimos las demandas conflictivas para la conciliación de la vida familiar y laboral (Terapi, 2023).
¿Que tiene que ver el ausentismo con la salud mental?
Se puede decir que es una de las consecuencias más evidentes de la pobre salud mental laboral. Conforme a las ausencias dentro de las empresas, un informe publicado por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo reveló que entre el 50% y el 60% del ausentismo en el trabajo que ocurre anualmente está ocasionado por situaciones de estrés (Infocop, 2023).
Es importante mencionar, que el ausentismo es muy grave porque también puede dar lugar a las bajas laborales. Es el primer paso que toman los empleados con problemas de salud mental, para dejar de asistir completamente a su trabajo.
Las cifras del Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica muestran que los trabajadores que se dieron de baja laboral durante más de seis meses tienen un 80% de posibilidades de seguir estando de baja durante los próximos cinco años. Además, estas personas tienen más probabilidades de necesitar ciertos medicamentos, requerir más hospitalización y morir prematuramente. Se estima que la tasa de suicidio en este grupo de personas es 35 veces mayor que entre los empleados activos (Infocop, 2023).
Esto quiere decir que una baja laboral que probablemente se prolonga por demasiado tiempo, es un signo de problemas muy graves que llegan hasta sucesos muy delicados como el suicidio.
El impacto del ausentismo en la productividad, los costos económicos y de salud, y las consecuencias sociales y personales han llevado a la OMS a etiquetar el ausentismo como un “problema de salud pública” importante y creciente (Infocop, 2023).
Herramientas y Recursos para mejorar la salud mental
Después de adentrarnos a las repercusiones negativas que tiene la salud mental en distintos aspectos del mundo laboral, encontramos necesario también hablar de las herramientas existentes para mejorar el bienestar mental de los empleados. Se tratan de medidas que han resultado efectivas a la hora de prevenir los riesgos de la salud mental, promoviendo y protegiendo el cuidado de ella, y muy importante, apoyar a los colaboradores que padecen de trastornos mentales a cualquier escala (WHO, 2022).
En primer lugar, un gran recurso son los programas de bienestar integral. Que incluyen desde la gestión del estrés y la resolución de conflictos a la meditación, el ejercicio físico y la nutrición adecuada para el bienestar físico. Ya que los programas de bienestar físico también impactan positivamente en la salud mental. Un ejemplo destacado es la empresa Zappos, que ha sido reconocida por su enfoque en la felicidad de los empleados. Ofrecen programas de bienestar que incluyen yoga, y asesoramiento psicológico. El asesoramiento psicológico incluye acceso a terapia, consejería y líneas de ayuda psicológica para empleados, contribuyendo a su salud mental por supuesto, y a la construcción de un ambiente de trabajo positivo y saludable (Universo Welu, 2023)
Continuemos con un elemento clave: el liderazgo. Los líderes no sólo deben ser modelos para seguir para sus equipos en cómo es que cuidan de su propia salud mental, sino que también deben estar capacitados para reconocer signos de estrés o problemas de sus colegas y saber intervenir adecuadamente con un protocolo establecido. Por ello deben de implementar en las empresas capacitaciones sobre salud mental para gerentes y líderes (RH en las Empresas, 2024).
En tercer lugar, no podemos olvidar, que es necesario que exista una cultura que fomente dialogar sobre salud mental, y se vuelva un tema natural. A través de la apertura, apoyo confidencial o transparente y la empatía. Las organizaciones también deben ser transparentes sobre cuáles son los cambios que se están realizando para abordar la salud mental de sus empleados. Esto incluye al igual, promover políticas que permitan a los colaboradores equilibrar su vida personal y laboral.
Hay que enfatizar que el diálogo es el corazón de esta cultura empresarial (Ross, 2024) . Una empresa que implementa exitosamente esta nueva cultura es Atlassian. Se trata de una compañía de software, que implementó una política a la que llaman “Open Company, No Bullshit”. Es una iniciativa promotora de una cultura de transparencia y sinceridad, en la que los empleados pueden compartir sus opiniones y preocupaciones sin ningún temor a represalias (Universo Welu, 2023).
Para finalizar con las herramientas, hablemos de inversión en el desarrollo profesional. Invertir en el desarrollo profesional de los empleados brinda oportunidades y demuestra a los trabajadores que la empresa se preocupa por su futuro y crecimiento dentro de la organización. Esto consecuentemente los motiva, aumenta su satisfacción laboral y reduce la sensación de estancamiento. Al mismo tiempo, puede generarle a los empleados mayor autonomía, otorgándoles control, sentido de propósito, a la vez de que sus habilidades y competencias aumentan.
En la empresa Microsoft, brindan amplias oportunidades de desarrollo profesional y aprendizaje a sus empleados. Desde cursos de formación y rotaciones de roles hasta programas de tutoría. Los empleados de Microsoft cuentan que está inversión en su desarrollo hizo que creciera su sentido de valor y pertenencia en la empresa. (Universo Welu, 2023)
Conclusión
En el panorama empresarial actual, la salud mental de los empleados ha dejado de ser un tema secundario para convertirse en una pieza fundamental para el éxito a largo plazo de las organizaciones. Invertir en el bienestar mental de la fuerza laboral no solo es una responsabilidad social, sino que también representa una inversión estratégica con un alto retorno de la inversión.
Al implementar programas de bienestar mental, fomentar una cultura de cuidado y diálogo, invertir en el desarrollo profesional, capacitar a los líderes en el lugar de trabajo, entre más recursos disponibles, las empresas pueden cosechar numerosos beneficios que impactan positivamente en todos los niveles de la organización. Los empleados con buena salud mental han demostrado ser más productivos, creativos y eficientes. Además, se sienten más valorados y comprometidos con la empresa, lo que reduce la rotación de personal y aumenta la retención de talento.
Un ambiente de trabajo donde se promueve el bienestar mental es más positivo, colaborativo y agradable para los empleados. Se reduce el estrés, la ansiedad y los conflictos, creando un entorno más armonioso y productivo. Esto, a su vez, mejora la satisfacción laboral y el compromiso de los trabajadores, impulsando un círculo virtuoso de beneficios para la empresa.
Reducir el ausentismo y los costos asociados a este problema es otro de los grandes beneficios de invertir en la salud mental de los empleados. Los problemas de salud mental son una de las principales causas de ausencias laborales, lo que genera costos adicionales para las empresas en términos de bajas por enfermedad, reemplazos temporales y pérdida de productividad.
Las empresas que se preocupan por la salud mental de sus trabajadores son vistas como organizaciones socialmente responsables y atractivas para el talento. Esto les permite mejorar su imagen pública y atraer a los mejores empleados, quienes a su vez contribuirán al éxito de la organización.
En definitiva, el cuidado de la salud mental en el trabajo es una inversión inteligente que beneficia tanto a los empleados como a las empresas. Es una decisión estratégica que puede generar un retorno significativo en términos de productividad, compromiso, reducción de costos y mejora de la reputación. Al crear un entorno de trabajo saludable y apoyar el bienestar mental de sus trabajadores, las empresas pueden alcanzar el éxito a largo plazo y construir un futuro próspero para todos.