¿ Cómo Respondes Ante la Adversidad ? — Resiliencia

“Para ser exitoso no hay más que trabajar con intensidad” es una afirmación que tanto líderes como empleados escuchamos todos los días, nos adueñamos de esta frase y la repetimos hasta el cansancio…internamente y en charlas con colegas y amigos. pero ¿Esto es cierto? 

 

Está bien entendido que un trabajo con mayor dedicación y cuidado del detalle, además de tener un mejor “acabado” en su creación, también nos hace sentir bien con nosotros mismos, pero justo en este punto se traza una línea muy delgada en donde por una parte tenemos la dedicación y profesionalismo pero si no tenemos el cuidado debido podemos terminar en un camino que nos conduce a la frustración repercutiendo en nuestra salud emocional. 

 

Aquí es donde entra la resiliencia ¿Enfrentar las adversidades con positivismo, adaptando nuestro enfoque y tomando decisiones más realistas se ha convertido en un activo estratégico?

 

Las estrategias para lograr un state of mind adaptable que convierta cualquier desafío en un reto requiere mucho “ensayo-error” y es un tema por sí mismo, sin embargo, puedes comenzar a ejercitar este músculo implementando los siguientes tips en tu empresa: 

 

  1. Crea una comunidad: Invertir esfuerzos en crear un equipo de trabajadores que se perciban como unidad es clave para salir victoriosos de cualquier adversidad que se presente en tu empresa. 
  2. Mira el lado positivo: Frente a cualquier situación poco favorable tenemos 2 opciones: ceder ante el estrés y tomar decisiones desde la escasez y desesperación o bien, vivir el problema como un reto que nos permite deconstruirnos y mejorar nuestras estrategias ¿Cuál escoges tú?
  3. Crea nuevas metas: Si un proyecto no resultó de acuerdo a lo planeado no significa que debas renunciar a él, una manera resiliente de actuar frente a esta situación es delimitar tus metas con una mirada más realista.
  4. Aprende a lidiar con el estrés: Aquí está y no se irá a ninguna parte; en gran medida porque nuestro estilo de vida está cargado de él, pero ¿Cómo puedes manejarlo sin que repercuta en tus resultados?
  5. ¡No te compares! Cada uno de nosotros avanzamos a nuestro tiempo, comparar tus resultados con el de los demás es una fuente inagotable de frustración. 

 

El ser resiliente no es un don con el que unos nacen y otros no; es una decisión y tal como lo hacemos con el cuerpo es un músculo que debemos ejercitar día con día, no solo para obtener mejores resultados en nuestro trabajo, los beneficios de transformar nuestra mirada frente a la adversidad son varios y todos tienen un punto en común: Nuestro bienestar emocional

 

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